Mi vida
Mi vida comenzó un 17/07/1992 en corrientes, muchos dirán que empezó antes pero no, no es así,
mi vida empezó cuando respire por primera vez por mi cuenta. No tuve un padre,
solo mi mama y mis hermanas, hasta que tuve dos años en el que mi mamá se enamoró
y se juntó con un hombre, tuvo otra hija. Me enteré que él no era mi padre
cuando tenía unos 10 años por ahí, fue muy feo, jamás me trató como una hija,
yo siempre fui la otra, la negrita fea que no tenía padre, mis compañeros
siempre se burlaron. Siempre envidie a mis hermanas porque tenían padre y él las quería y siempre las iba
a visitar.
En la escuela siempre me fue bien, aunque no tuve muchas
amigas, siempre tuve más onda con los chicos, era por eso que me vestía como
ellos y jugaba a lo que ellos jugaban, me encantaba jugar al fútbol
, o al
softbol. Mi infancia fue muy dura éramos pobres, a veces ni para comer
teníamos, si comíamos era porque algún vecino nos pasaba algún plato de comida,
ya ni me acuerdo cómo hacíamos para comprarnos los útiles del colegio. Yo iba a
una escuela pública, de bajo nivel en cambio mi hermana no, ella iba a la mejor
escuela, en medio del centro, donde iban los ricos. Con mi hermana siempre
peleamos, por cualquier cosa, yo siempre perdía, o si ganaba mi hermana lloraba
y mi mama me pegaba, siempre me pegaron por cualquier cosa, yo siempre era la
culpable de todo. A Veces quería salir, escaparme e irme por ahí, pero nunca lo
hice, porque tenía miedo a la oscuridad. A veces me pregunto porque dios me
mando esta vida, nunca tuve lo que quise, siempre fui la segunda, en todo. Y
desde entonces me fui alejando de dios, de la iglesia católica. Siempre me dije
que era una hija del diablo, por eso dios no me quería, y todavía lo pienso,
dios no me dio nada, y no me dará.
Nos mudamos a buenos aires, al
campo siempre me gustó el campo, recuerdo que pensaba que el campo era como en
las películas, una camioneta, animales etc. pero cuando llegamos , UH SORPRESA,
no era nada comparado a mi imaginación, nos quisimos ir de inmediato pero no
pudimos, me mude a los 14 y medio, durante un año no fui a la escuela, por eso
me atrase, cuando cumplí mis 15 años, no me gustó nada, pero como siempre con
una sonrisa decía que si, en el año siguiente fui a la escuela, no quería ir,
pero fui, el primer día me hice amiga de una chica llamada Cecilia, y hasta
ahora lo somos, bue el día fue hermoso, vi muchos chicos y chicas, pero el
segundo día me bajaron a otro salón, me dio una vergüenza porque yo era más
grande que todos. Y ahí lo vi, a él un morochito lindo, le sonreí pero ni la hora me dio, y además era más chico que yo. Recuerdo sus ojos, marrones dulce de leche,
paso el tiempo no me hice amiga de él, sufrí todo el año , porque me enamore de
un pendejo , que me dejo mal delante de toda la escuela, pero lo afronté con la
cabeza bien en alto, me enamore , sufrí, y me volvía a enamorar en ese momento
era así, pero ahora me doy cuenta que no me había enamorado, era solo pasajero,
pero ese morochito que me deslumbro esa primera vez, siempre estuvo ahí en mi
salón, yo lo miraba toda la clase , aunque él no me daba ni la hora, siempre
era lo mismo, cuando fui creciendo mi vida se volvió una locura, ya no
aguantaba a mi madre, pero ella me manejaba como se le antojaba, me trataba
como la más chica, y a mi hermana jamás le dijo nada ella hacia lo que quería.
Cuando ya tenía edad para salir a
las fiestas jamás me dejo, si no iba mi hermana yo no iba, por eso siempre
decía no podré ir, antes de preguntar, por eso nunca tuve amigas, nadie me
invitaba a ninguna fiesta, a la única que me dejo ir fue al cumple de mi
morochito de ojos de dulce de leche, la pase tan bien ese día, que lo quería
comer, le quería declarar mi amor hacia el pero nunca me atreví, porque no
quería que me rechazara. No se lo dije nunca, siempre lo miraba en el salón y
cuando él se daba vuelta yo miraba hacia otro lado, era tan lindo, recuerdo su
perfume que me invadía cuando llegaba al cole, los días que no iba eran
tristes, me sentía aburrida, triste, extrañaba, lo malo es que nunca nos
juntaron en algún grupo.
Pasaron los años y mi vieja no me
dejaba salir a ningún lado, en ese entonces tenía como 20 años, cuando empecé a
salir, no me gustaba era aburrido, porque quería salir con AMIGAS, no con mis
HERMANAS, era aburrido, estar sola, mirar y nada más, yo quería bailar, saltar,
divertirse, pero no estaba parada mirando a quien conocía, y encima al otro día
mi vieja nos levantaba a las 8 de la mañana, me caía del sueño, era horrible.
Mi morochito de ojos de dulce de
leche, seguía creciendo y yo lo miraba, recuerdo un día estábamos con una amiga
en el recreo y me encontré una moneda, re feliz me dirigí al kiosco, y me lo
encuentro a mi morochito que iba saliendo, se iba a la casa y me pregunta que
si tenía unas monedas, entonces como en las nubes le di la moneda que había encontrado
y desde ese momento me empezó a hablar más de lo que me hablaba, me miraba y me
decía : que miras ? te debo? Y yo le
contestaba que si me debía.
Un día en mi casa recibí un
mensaje por Facebook era él, el chico más
popular de la escuela me hablaba a mí, y de ahí empezamos a mandarnos mensajes
y nos mirábamos en el salón. Un día de pasantía, cuando llegue salude a todos, él
estaba ahí y cuando me dio un beso, todo el mundo se detuvo, me dio un beso tan
lindo, esos besos que curan todo, que te hace volar a otro lugar, quede
enamorada mal. Ese día lo miraba todo el tiempo, quería hablarle, pero me ponía
nerviosa, después me hablo pero por Facebook. Mi corazón latía con más sentido,
como ahora que escribo de él, la piel se me puso de gallina y mi corazón se
agrando un poco más de la emoción y late apresuradamente por él. Recuerdo que
una noche, el 11/01/2013, le escribí para a el celular de la madre, luego recibí
un mensaje de él , que decía que tenía numero nuevo, después me dijo que me tenía
que decir algo, uhh SORPRESAAA… Me pidió que le diera una oportunidad, que
quería que fuéramos NOVIOS, salte de la alegría ese día no dormí pensando en él,
obvio que le dije que sí.
Nos mandábamos mensajes de texto,
cuando me dijo que me amaba, fue especial, siempre lo recordare. Mi vida cambio
para siempre, desde luego mi vieja no me dejaba ni salir, a ningún lado. Así
pasaron los días, los meses, él siempre me llamaba, mis viejos ya sabían que
salía con él, lo habían conocido, y aunque mi mama nos quería separar del nunca
lo logro, a los 3 y medio de ser novios, nos fuimos a vivir juntos, fue muy
apresurado pero no aguantábamos el estar separados, y que mi mama no me dejara
salir a ningún lado. Así pasaron nuestros días, nuestros años.
Hoy en día tenemos un hijo y
vivimos felices los 3. Quien hubiera pensado que ese morochito al que le eche
el ojo el primer día iba a ser el amor de mi vida…
